María Larrosa . Productos ecológicos, tradicionales y autóctonos

 A CERCA DE MI… 

Mi gran pasión desde siempre ha sido y es la naturaleza, siempre he querido trabajar en conservación de habitats y especies.

Cuando regresé a mi pueblo (Jacarilla) tras el periodo de estudios, regresé a mis raíces, el campo. No me satisfacía la oferta de productos ecológicos que encontraba en los supermercados, por lo que decidí cultivar mi propia verdura en el campo de mi abuelo,  el campo donde pasé mi infancia, donde corría y rodaba por la hierba, donde soñaba y vivía fantásticas aventuras junto a mi primo.

DSC00257

Entonces me dí cuenta de que mi pasión y mis necesidades se unían en el campo, poder ofrecer productos ecológicos y frescos de gran calidad, y contribuir en la conservación del ecosistema agrario así como de las especies que están íntimamente relacionadas con él.

Mi proyecto consiste en ofrecer verduras, hortalizas y huevos de gran calidad, a través del cultivo de variedades tradicionales y la cría de gallinas de razas autóctonas en peligro de desaparición, todo ello recuperando la fertilidad del suelo, aumentando la diversidad de flora y fauna del lugar.

Pretendo que la venta de mis productos sea directa, creando una relación de confianza con los clientes, haciéndoles que formen parte de este proyecto.

Verduras frescas del huerto a la mesa.
Verduras frescas del huerto a la mesa.

El siguiente paso será habilitar un espacio donde hacer talleres tales como: hacer jabón, conservas, mermeladas e incluso quesos, etc. Además de organizar convivencias, fiestas de recolecta, etc.

Flor del guisante tirabeque
Flor del guisante tirabeque

Este lugar idílico con el que sueño, es el lugar donde quiero vivir, un lugar lleno de armonía, donde disfrutar de la belleza de una flor, del canto de los pájaros, del dulce aroma de las flores del níspero, del jugoso y sabroso bocado de tomate que a madurado lentamente en la planta. Vivir con el ritmo del campo, de las plantas, un ritmo sano y placentero, disfrutando de lo que haces, de cada momento.

 A CERCA DE MI PROYECTO…

Cultivo mis verduras sobre bancales acolchados para mejorar la fertilidad, mantener la humedad del suelo, evitar que se haga costra superficial y controlar las hierbas silvestres, reciclando los restos del huerto y del gallinero. Estas bancas las he hecho en una mitad del huerto, más adelante las haré en la otra mitad, ya que necesito mucho material y tengo que hacerlo poco a poco.

Estos bancales son el resultado de la combinación de las ” Parades en Crestall” de Gaspa Caballero y ” El huerto instantáneo” de Bill Mollison. Son bancas de 1’5 metros con un acolchado compuesto por una capa de compost, una de cartón o papel, otra de estiércol de caballo y oveja, y por último paja.

En los alrededores del cultivo hay flores, aromáticas, condimentarias y medicinales (tagetes, perejil, eneldo, romero, lavanda, salvia, melisa, etc.), que atraen insectos aliados, ofreciéndoles comida y refugio.

Además de verduras, cultivo granados de la variedad Mollar de Elche. Éstos fueron plantados uno a uno, con mimo, paciencia y estiércol de caballo y oveja, en febrero de este año, y en verano pudimos disfrutar de sus primeras flores.

Flor del granado Mollar de Elche.
Flor del granado Mollar de Elche.

Las Gallinas las tengo desde Mayo, son Castellanas, y viven en un gallinero con un cercado en el que llevan a cabo sus labores de escarbado, picoteo de hierbas, tomar el sol y baños de arena. El Gallo las embelesa con sus danzas de cortejo y todos los días, cuando el sol empieza a desaparecer en el horizonte, sube al punto más alto, y canta enérgicamente al aire, dejando claro quien es “El Gallo del corral”.

 

1 comentario


  1. Que bonita forma de contarte María. Me ha hecho gracia que yo también, para contarme, he recordado algunas experiencias de infancia por las huertas de Jacarilla. Desde luego el tuyo es un ejemplo claro de que lo que diferencia un trabajo artesano de otros, es que detrás hay una persona. En este caso, detrás de cada lechuga está tu forma de cultivarla, no sólo para que sea más saludable a quien se la coma, sino también para hacer un uso sostenible de los recursos ambientales y para seguir dando vida a un paisaje agrario. Supongo que tu cliente ideal es el que está interesado por esas tres cosas, y por eso está dispuesto a pagar un precio mayor por sus verduras, sabiendo que no sólo paga por comida.

    Supongo también, que en este tipo de negocios el reto está en conseguir un grupo de consumo que pague una cuota fija por recibir una caja de productos tuyos al mes, por un precio que equilibre la balanza trabajo-recompensa económica. Pienso que funcionar como asociación (con todo lo de los talleres) o como cooperativa (formando parte de otra red de distribuidoras) es mucho más viable que intentar la vía de una empresa convencional. En cualquier caso, espero que con toda esa lista de tareas para definir un negocio que nos han dado hoy, se vean más claros los pasos a seguir.

    Un saludo!
    PD: si necesitáis asesoramiento para ese espacio de talleres, yo construía cabañas de pequeña, 😉

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *