LAS PITAS…

Mi pasión por los animales me viene desde muy pequeña, desde mis primeros recuerdos de infancia hasta hoy en día han estado presentes en mi vida. Mis abuelos han criado desde que yo recuerde conejos, pollos, pavos, gallinas y algunas ovejas esporádicas, me pasaba las tardes con ellos, cuidándolos. Recuerdo la olor a hierba seca, a leche y cachos; el tacto grueso y esponjoso de la lana, suave y sedoso de los conejos; el cacareo de las gallinas durante la puesta y el agradable calor del huevo recién puesto en mi mano.

Cuando empecé con mi proyecto de huerto ecológico no podían faltar mis queridos animales. Después de poner en marcha el huerto, mi padre y yo habilitamos un trocito del terreno para que las gallinas tuvieran resguardo y un espacio donde realizar sus labores diarias.

Gallinero enlucido con adobe y cal.
Gallinero enlucido con adobe y cal.

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Cuando aún no teníamos el lugar preparado me surgió la oportunidad de adquirir 8 gallinas y 2 gallos de raza castellana. Es una gallina rústica, de plumajes negro y huevos blancos, es la gallina por excelencia de los corrales y una de las más antiguas ponedoras de España, y está incluida en el Programa Nacional de conservación, mejora y fomento de las razas ganaderas (Real Decreto 2129/2008) y figura en su anexo I (modificado por Orden ARM/574/2010) en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, catalogada como especie aviar en peligro de extinción.

Gallinas Castellanas en su nuevo hogar.
Gallinas Castellanas en su nuevo hogar.

Aquí comienza otro de los cometidos de mi proyecto, recuperación de razas ganaderas en peligro de extinción. En Enero empezaré a ampliar el numero de gallinas, así como las razas de éstas. Asistí a la Feria del ganado de Murcia y me puse en contacto con dos hombres que criaban gallinas murcianas, quedé en contactar con ellos en enero y me proporcionarían huevos de esta maravillosa raza.

Apuesto por razas autóctonas porque son más rústicas, se adaptan mejor a las condiciones climáticas del lugar, teniendo en cuenta que la gallina es un animal muy sensible a variaciones de temperatura. Devolver a estas tierras los animales que antiguamente las habitaron significa recuperar el sabor en nuestro paladar, la biodiversidad en nuestros habitats agrarios, consumir un producto único que nos diferencia del resto de lugares.

 

 

 

 

 

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