Conozco una tienda, una floristería, de esas de toda la vida, pero que hace unos años dio un cambio radical a su marca. Reformó el local apostando por el diseño, amplió su oferta, vendiendo en exclusiva objetos de decoración de una marca concreta, y apostaron por unos escaparates espectaculares que cambian con frecuencia. Ahora es todo tan bonito que no me acuerdo de como era antes.

Todo eso fue, sin duda, una gran inversión. Una inversión de dinero, por la reforma y porque los objetos de decoración son de gama alta. Y una inversión de confianza en su marca y en el público al que se dirigían. Y esto último es, casi, lo más importante, porque siguen ofreciendo sus arreglos florales y macetas ajustándose al presupuesto que les indiques, pero el universo que han creado lanza un mensaje de objetos exquisitos, de gusto por el diseño, de lujo al fin y al cabo.

Seguro que han perdido algunos clientes en este proceso, pero a mi me han ganado. Y no porque pueda comprar allí todo lo que me gustaría, sino porque ese universo le habla a mi deseo de rodearme de belleza y a mi concepto de belleza. Le habla a mi gusto por el detalle y por los objetos bien hechos, bien diseñados.

Cuando quiero hacer un regalo bonito, pero bonito de verdad, voy a esa tienda, porque tengo algunas amigas, de otras ciudades, a las que les encanta recibir regalos “de la tienda bonita”, como ellas la llaman. Y cuando solo voy a gastar un poco dinero, también voy, porque me gusta entrar y mirar, y llevarme algo de allí.

Así me siento parte de ese universo de belleza. Por la misma razón, estoy segura de que han ganado otros muchos clientes más interesantes, para el negocio en general y para la marca.

Claro que hay gente que nunca comprará en esa tienda y pondrá la excusa de que es cara, pero esto no es cierto, no compran allí porque no conecta con su filosofía de vida. Por eso decía que la dueña hizo una inversión en la confianza en su marca y en su público, sabían que su clienta ideal es una mujer que aprecia el diseño y ama la belleza y está dispuesta a pagar lo que vale.
 

Como empresarias todas tenemos el mismo sueño

Que tu marca/negocio sea un lugar maravilloso al que tus clientes están deseando acceder, es el sueño de todas. Y es también lo más difícil de conseguir ¿verdad?

Es difícil porque hay que encontrar el equilibrio entre los números y las emociones. El punto de encuentro entre:

  • tu estrategia de negocio (que surge de tu sello personal y tu cliente ideal, como no nos cansaremos de repetir),
  • las técnicas de marketing y el ritmo del mercado,
  • y tu comunicación única, tan única como tu sello personal.

Cuando tu situación se parece a esta “Tengo algunos clientes muy fieles, incluso puedo decir que hay un grupo interesante de gente que me ha comprado un par de veces. Pero, en general, estoy siempre buscando la manera de llegar a nuevos clientes, siempre llamando a la puerta de los que me compraron una vez esperando que el nuevo descuento los anime a comprar” es porque alguno de esos puntos está fallando.

Claro que tener un negocio es siempre una incertidumbre, pero nuestras decisiones y acciones deben ir orientadas a reducirla lo más posible.

Claro que la competencia “hace lo mismo”, pero una cosa es aprovechar ciertas fechas en el calendario como Periodo de Rebajas, San Valentín, Día de la madre, … y otra cosa es hacer y decir lo mismo. Si todos vendemos de la misma manera… ¿cómo va mi cliente a enamorarse de mi?

Tu sabes que el producto o servicio que vendes es único en el mundo, nadie más lo hace como tu. Pero ¿lo sabe tu cliente? y, sobretodo, cuando hablas de esa pasión, de tu arte haciendo lo que mejor se te da, ¿a tu cliente le interesa? ¿estás hablando su mismo lenguaje?

Esa personalidad y ese encanto que le pones a tu pasión tiene que reflejarse en tu comunicación e interesar a tu cliente. Y para crear ese universo entorno a tu marca necesitas conocerte a ti misma. Y para conectar con tu cliente necesitas conocerlo a él/ella. A partir de ahí empieza el trabajo de diferenciarte de la competencia.  Todo esto es trabajo de la comunicación.

Seguro que tienes ya un par de calendarios de marketing con las fechas claves del año, eso te lo da la experiencia, para todo lo demás hemos preparado un kit muy especial dedicado a todas esas empresarias y emprendedoras que deseáis enamorar con vuestra marca.