Esta semana tocamos un tema que aunque peliagudo, es más habitual de lo que la gente piensa.

La familia nos quiere, nuestros amigos también. Pero a veces ese querer se transforma es una actitud disuasoria ante algo que parece un riesgo. Y lo cierto es que lo es.

Emprender es una opción de vida. Se trata de rechazar el riesgo de lanzarte al vacío (en el mejor de los casos) o de rechazar un sueldo tradicional (el el peor de los casos). Qué nos van a decir a nosotras que cuando salimos de la universidad, y tras trabajar algunos años en empresas ajenas, lo vimos como una salvación ante un mundo que se descomponía a nuestro alrededor.

A veces pienso, ¿qué habría sido de mi en un mundo sin crisis? Pues seguramente estaría metiéndome en líos en alguna empresa, porque la que es emprendedora lo es dentro y fuera de una empresa. ¿Verdad?

Bien, hasta aquí hemos dejado claro que nos mueve una actitud por el mundo.

Pero, ¿qué ocurre cuando la familia no comparte nuestra actitud?

Veamos algunos ejemplos:

El marido que no comprende lo que queremos hacer y evita a toda costa que nos metamos en berenjenales que nos complican la vida.

La madre que nunca sabe lo que haces exactamente y al no entender, le resta importancia generándote una sensación de incomprensión y falta de apoyo, aunque esa no sea su intención.

El padre que no valora el esfuerzo que haces y te invita a que te busques ya algo serio y que tires la toalla.

La amiga que en mitad de un café te habla de las bondades de la paga extra y te dice eso de ¡no sabes la tranquilidad que te da tener un sueldo!

Tu hijo mayor que te dice que ya no tienes edad para meterte en estos líos y que deberías dedicarte a disfrutar de tus amigas, del tiempo libre, etc.

¿Cómo afrontar anímicamente todo esto?

Pues es difícil pero no imposible.

 – Primero: Debes tener en cuenta que emprender es un proceso a largo plazo. Estamos creando algo que queremos que dure y todo lo bueno no se construye de un día para otro.

Segundo: Cuéntate siempre redondeando un poquito hacia arriba. Nunca te descargues 100% con estas personas, aprovecharán cualquier debilidad para apartarte del camino y evitar que sufras.

Tercero: Desarrolla una visión ideal de tu empresa y no lo pierdas de vista. ¡Es tu zanahoria!

Cuarto: Piensa que ellos posiblemente están acomodados en un trabajo convencional de 9 a 20 y están algo decepcionados con la vida. Pero tú estás creando algo que es solo tuyo, y eso tiene mucho valor.

Estos cuatro puntitos te darán fortaleza mental. Grábatelos a fuego y nunca los olvides.

Hemos preparado un recurso en el que te presentamos tácticas y actitudes concretas para defender tu pasión.

¡Descárgalo ya!

boram kim

 

​Cómo defender tu pasión

​Tácticas y Actitudes para defender tu pasión en situaciones con la familia y entorn cercano.

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