“La pasión es una herramienta poderosa, pero no garantizará que los clientes amen tu producto”.

Cuando leí esta frase me sentí un poco mal, pero no pude evitar sentir que tenía toda la razón, yo misma lo he vivido. Aún así me cuesta decirlo, porque normalmente insisto (insistimos) mucho en lo importante que es trabajar desde tu pasión. Nosotras lo hacemos, trabajamos desde nuestra pasión. Estoy convencida de que trabajar desde la pasión es el primer ingrediente para un receta de vida feliz y libre. Pero no es el único ingrediente de un negocio de éxito, tu ya te has dado cuenta.

Si te encanta lo que haces pero nadie te paga por ello no puedes vivir sin preocupaciones. Alguien tiene que estar dispuesto a pagar lo que vale eso que sólo tú haces así, es decir, alguien debe amar tu producto/servicio tanto como tu.

Ese alguien es el cliente y ese “amor” se debe a que le resuelves un problema y te lo demuestra con el dinero que te paga.

Lo que hace que un negocio sea un éxito

Tu negocio solo puede existir si solucionas un problema a alguien por un precio justo. Por tanto debes encontrar a ese alguien, debes demostrarle que tú solucionas su problema y debes asegurarte de que esa solución tenga un precio que te permita tener la vida que te mereces.

Tu solucionas un problema. Tenlo claro y nombrarlo.

“Es fácil creer que el éxito es el producto de seguir una pasión y abrirse camino hacia la cima. Pero esta idea puede ser engañosa y te aleja del porqué de tu negocio: resolver un problema.”

Otro frase que me hizo reflexionar, porque como decía antes, tanto hablar de la pasión que inspira tu trabajo a veces se nos olvida que ese trabajo es para alguien, ese trabajo aporta un valor, por eso es tan satisfactorio par ti hacerlo, porque construyes más allá de ti.

Así que define bien cual es el problema que solucionas y dilo en voz alta hasta que te guste como suena, porque esa es la razón de ser de tu negocio.

Que el cliente ame tu saber hacer.

El cliente tiene que saber que tu puedes solucionar ese problema que le ronda o que con tu producto puede hacer realidad sus sueños o vivir su pasión. Conseguir todo esto sólo tiene un camino: habla a tu cliente de su problema, demuéstrale que le entiendes y habla el mismo idioma. Y dale la oportunidad de conocer tu trabajo, para que confíe en ti. Es decir, enamora.

Con nuestro cliente ideal debemos tener una relación de confianza, es la persona con la que compartimos nuestra pasión, la que se beneficia de nuestro trabajo. Cuidemos esa relación.

Que tu producto/servicio tenga un precio justo.

Este es un tema peliagudo ¿verdad? en general nuestra cultura tiene un problema con el dinero. Lo queremos, porque lo necesitamos, pero nos da vergüenza hablar de él y nos parece mal desearlo. Bueno, este tema da para mucho y ya dedicaremos un post más específico.

De lo que se trata ahora es de que tengas claro que: un precio muy bajo que permita a mucha gente comprar el producto pero que solo te da para cubrir gastos, o peor, que te haga perder dinero ¡no es un precio justo!

Hay maneras mejores de llegar a muchos clientes sin tener que regalar tu trabajo.

Si haces lo que te gusta y otras personas se benefician, tu también debes beneficiarte.

Si tienes que renunciar a pasar tiempo con la gente a la que quieres (porque tienes que trabajar más) o te privas de cosas que te gustan para llegar a fin de mes, acabarás resentida con tu pasión o con tus clientes y eso no es justo.

En el recurso de esta semana te damos una serie de consejos para poner precio a tus productos. ¡No te lo pierdas!

Rob Bye

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