Ya hablábamos un poco de esto en “cuidar el negocio”, una de tantas cosas peliagudas que tiene un negocio es el tema del dinero y de los precios .

El tema del dinero es complicado. Cuando no lo tenemos nos quejamos o nos lamentamos, cuando se trata de pagar impuestos nos indignamos y hablamos si pudor de lo que pagamos. Pero cuando tenemos que poner precio a nuestro trabajo ya es otro cantar, nos invade un espíritu de generosidad equivocada, un síndrome de falsa avaricia, que nos dice que regalemos nuestro trabajo o que pongamos un precio irrisorio.
Entonces actuamos como si nuestro trabajo no tuviera valor, o como si nosotras no tuviéramos que pagar impuestos y servicios básicos pra vivir y trabajar. o peor aún, como si no nos mereciéramos ganar dinero con nuestro trabajo, del que otros se benefician.
Así que el paso cero para poner precios justos es reconciliarte con el dinero. Desde el punto de vista de la ética hacker, el dinero es una herramienta que te permite conseguir cosas, no es un fin, es un medio. Acapararlo es tan estúpido como malgastarlo. se trata de tenerlo para usarlo XD

A continuación te damos unos sencillos consejos para que pongas el precio justo a lo que haces:

El primer paso para poner un precio justo a tus productos o servicios es tener claros tus gastos de negocio, todos tus gastos. Desde la gasolina que necesitas para ir a visitar a un cliente o recoger un material, hasta el papel de la factura que imprimes. Pasando por los gastos de luz, agua y conexión a internet. Aunque trabajes en casa, debes tener estos gastos en cuanta. Haz una lista muy detallada, pero muy detallada.

Segundo paso, ponte un sueldo. Tus gastos domésticos y tu ocio se pagan con un sueldo, imagina que tu negocio te paga un sueldo con el que debes poder vivir. Haz tu lista de gastos domésticos y calcula cuánto necesitas ganar para mantener tu vida. Aunque ningún autónomo, y menos en los inicios, tiene un sueldo fijo, este cálculo te ayudará a saber poner el precio justo porque valorarás más el beneficio de tu trabajo.

Tercer paso, se realista, observa tu vid ay no olvides a tu familia y amigos. ¿Cuántas horas trabajas? Calcula las horas de trabajo necesarias para que tu negocio exista, no solo las que usas para llevar a cabo tu pasión. Una cosa es estar diseñando tu próxima colección de joyas o tener las manos en la masa de tu receta favorita y otra cosa es invertir tiempo en hacer facturas, llevar la contabilidad, escribir un post, elegir fotos para tus publicaciones, etc. Hay horas de trabajo que son necesarias para que tu pasión se convierta en realidad, en negocio.
¿Cuantos días trabajas? ten en cuenta que hay un par de días a la semana para descansar, que tu familia quiere que los acompañes en vacaciones y que seguro que te pones enferma aunque sea un par de días al año.

Cuarto paso, observa el mercado pero nunca compitas por precio. No tiene que importarte ser la repostera más cara del pueblo o tener las tarifas más altas en tu asesoría contable. Pero ojo, lo mismo que hay unos precios mínimos sin los cuales perderías dinero y harías competencia desleal a tu gremio. También hay unos máximos que el cliente percibe como sinónimo de calidad pero más allá de los cuales no está dispuesto a pagar.

Felix Koutchinski

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