Tu sabes mejor que nadie lo que cuesta que otros vendan tus productos. Es difícil encontrar a alguien que cuente tu historia como la cuentas tú, que conecte con tu artesanía. Es cierto, pero eso no quiere decir que te tengas que limitar a ser tú la única vendedora de tu producto.
Actuando en pequeño, en lo concreto como hacemos aquí, seguramente hace tiempo que orientaste tus perfiles en redes para que fueran algo más comercial, tienes una tienda on-line y puede que hasta una tienda física o un punto de venta estable para tus productos.
Así tu negocio avanza, tú creces como profesional y como empresaria y, ahora, tu red profesional debe ampliarse.

Tu punto de venta ideal

Tener un ideal que buscar es el primer paso para encontrar el punto de venta más apropiado.
sueña un poco y describe ese punto de venta ideal tanto a nivel físico, de espacio (tipo de local, estilo decorativo, tipo de productos que vende, dónde está ubicado, …); como a nivel de negocio, su estrategia y sello personal (cómo atienden a los clientes, qué tipo de negocio es, cuánta gente trabaja allí, …).
Sí, es como definir al cliente ideal. Y cuantos más detalles tengas más fácil te será identificarlo y más fácilmente encontrarás la manera de contactar con él.

Cómo encaja con mi marca

Haz una lista de los valores y características de tu marca y ordénalos priorizando los que no vas a sacrificar de ninguna manera. Este va a ser un filtro muy importante a la hora de valorar posibles puntos de venta.
Si tu marca se define por el ecologismo porque tus producto están hechos con materias primas de origen natural y agricultura ecológica, puede que tu principal interés sean los puntos de venta con ese toque Eco-Natural. Que es distinto si tu artesanía se define por reutilizar materiales, que es igualmente Eco, pero no es natural, tus piezas pueden estar expuestas en el mismo escaparate que otras hechas con materiales sintéticos.

Haz una lista de puntos de venta que te resultan interesantes y una minilista de aspectos interesantes de cada uno. Esta minilista te servirá, junto con los criterios anteriores, para puntuarlos. Puedes usar estrellas, puntuación numérica, … lo que quieras, pero haz un ranquing de los puntos de venta más interesantes.

Ten presenta a tu cliente ideal, ahora más que nunca. Cuando dudes piensa dónde es más posible que compre, porque ahí es donde tienes más oportunidades de vender. ¿Cuantas personas que dan el perfil son ya clientes o llegarán a serlo?
Las relaciones artesanas.
Aunque aquí de lo que se trata es de un acuerdo comercial entre dos empresas, la tuya y la del distribuidor, es importante que te sientas bien personalmente. Cuando hablábamos de encontrar una colaboradora insistíamos mucho en este punto porque se trata de tu equipo, de personas que forman parte de tu marca. Aquí pasa un poco lo mismo, si el aspecto de la tienda, los productos que vende y el lugar en el que está cumplen tus expectativas pero no te sientes cómoda con la persona con la que tratas y que va a vender tus producto, piensalo bien antes de formalizar un acuerdo.

Empieza por ser cliente.

Ve a la tienda, mira y observa con ojos de empresaria pero también de clienta, porque ahí es donde tu cliente ideal va a tomar contacto con tu artesanía, es la experiencia de marca que se va a llevar. Y compra algo, si tu no comprarías nada ahí por qué lo va a hacer tu cliente, además eso hará que tu futuro colaborador te vea con otros ojos.

Ampliar tu red profesional es una cuestión estratégica que requiere “pensar antes de hacer” y estas cuestiones que te planteamos hoy son el primer paso: pensarte estratégicamente. Si no tienes un plan o un mapa es más difícil llegar a donde quieres estar, no quiere defir que cada paso vaya a ser un éxito, quiere decir que cada paso te acerca a tus objetivos de negocio, comerciales y de vida 😉

Nos encantaría conocer tu experiencia o tu método.

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Nine Köpfer