Hoy entrevistamos a Llanos Girón, gerente de la Joya del Valle de Ricote. A Llanos la conocímos como clientas alojándonos en su alojamiento rural con encanto. La experiencia además de ser muy positiva por el entorno y por la propia casa, nos dio a conocer a una mujer que llevaba su negocio con pasión y cuyos principios encajaban a la perfección en la Ruta. En la Joya todos los detalles están cuidados al máximo y Llanos, con su saber hacer, hace de la experiencia de cualquier huésped una experiencia a todos los niveles. Su discurso, anclado en el conocimiento y el amor por la tierra que le rodea, la convierte en una embajadora de lujo y en una empresaria con toque artesano. Hoy te la presentamos.

¿Cuál es la pasión que vuelcas en Entrevistas Artesanas: Llanos Girón y la Joya del Valle de Ricote? ¿cómo la descubriste?

La finca donde está ubicada La Joya, es una explotación de cítricos, salpicada de palmeras que linda con el Río Segura. Es un oasis ubicado en el corazón del Valle de Ricote, que ha pertenecido a mi familia durante generaciones, y donde llevo 15 años residiendo. Yo nací y me eduque en Madrid, pero siempre veníamos a esta propiedad a ver a mis abuelos y pasar la vacaciones de verano, las Navidades, la Semana Santa… Tengo muchos y muy bonitos recuerdos de este lugar, que para mi es muy mágico y especial. Son mis raíces y desde niña es el lugar donde mejor me siento y soy feliz. Siempre me han apasionado los animales y la naturaleza, ver como cambian los árboles en cada estación, oler el azahar cuando florece en Abril, ver las puestas de sol, oler la tierra cuando llueve, pasear por el campo y la vida sencilla que te ofrece este entorno rural.

Desde que empezaste con La Joya del Valle de Ricote hasta hoy ¿cómo ha sido esa evolución? Las pasiones, aquello que haríamos aunque fuéramos ricas, no suelen venir de un día para otro. Ahora con la perspectiva que te da el tiempo, ¿por qué crees que has creado La Joya del Valle de Ricote? ¿de dónde viene esa pasión?

Otra de mis grandes pasiones es viajar, conocer lugares y gentes de otras culturas. Tras viajar mucho por el mundo y vivir en el extranjero durante unos años, sentía la necesidad de “quitar el pie del acelerador”, dejar atrás la vida y el movimiento de las grandes urbes y ubicarme en el sitio de donde venían mis raíces. Tengo la suerte de que por La Joya pasa gente de todas partes, y de alguna manera he conseguido seguir viajando sin moverme, ya que ese viajero que visita La Joya, es el que me transporta a su mundo y a su cultura.

Cómo fue la primera vez que imaginaste que esto podría ser un potencial negocio?

Nunca imaginé que La Joya, fuera a ser un negocio, o por lo menos no lo pensé de esa manera. En muchos de mis viajes, me alojaba en establecimientos pequeños y familiares, tipo las Bed&Breakfast inglesas o las Guest House americanas donde los propietarios y los clientes interactúan compartiendo alojamiento, comidas, charlas y experiencias. Al ser un trato tan de “tú a tú”, acabas sintiéndote como en tu propia casa porque se crea un vínculo muy cercano y en muchos casos llegas como cliente, pero te vas como amigo. Siempre me imaginaba que algún día podría desarrollar un proyecto así, por lo que realmente yo prefiero decir que La Joya es una forma de vida, una evolución hacia un mundo más humano, más natural y menos artificial, donde comparto “mi paraíso” con la gente que me visita y además hago nuevos amigos por todo el mundo.

Para tí ¿qué es lo mejor de tener tu propio negocio? ¿Y lo peor?

Lo mejor es que puedo administrar mejor mi tiempo, que no tengo que darle explicaciones a nadie y por supuesto que vivo sin la presión de uno o varios jefes o de una gran empresa a mis espaldas. Yo soy quien me “meto la presión” cuando es necesaria. Lo peor es la falta de apoyo por parte de las instituciones públicas y la no visibilidad de las pequeñas empresas que hay en este país. Odio la burocracia, la contabilidad, los papeleos, las gestiones administrativas, etc., pero irremediablemente lo tengo asumido porque así esta estipulado en el sistema en el que vivimos.

El trabajo artesano entendido como aquel en el que ponemos nuestro sello personal en lo que hacemos, tiene un valor especial para las personas ¿Cuál es el cliente ideal que disfruta al máximo de La Joya del Valle de Ricote?

En mi caso, diría que el cliente ideal es el que le gusta la naturaleza, el que se sorprende cuando descubre los encantos de La Joya y sus alrededores cuando los visita, el que disfruta con los pequeños detalles, el que se adapta al entorno, el que busca la sencillez, el que después de pasar por aquí se marcha como un amigo.

En todo este tiempo como empresaria ¿cuál ha sido el mejor momento? Lo que más satisfecha te ha hecho sentir. Quizás sea un logro en tu empresa, quizás un comentario de un cliente. Eso que te saca una sonrisa.

Hay muchos momentos buenos, pero sobre todo destaco cuando los clientes me dicen que su estancia en La Joya ha sido toda una experiencia diferente, que han disfrutado, que se han sentido muy cuidados, mimados y arropados, que han estado como en casa (o mejor), y que volverán. Por supuesto que hay comentarios maravillosos de clientes en los diferentes portales de turismo, Google y redes sociales, pero tengo un libro de firmas, donde algunos clientes me han escrito cosas que cuando las he leído, me han hecho llorar de la emoción. Para mi esa es la parte más satisfactoria, porque veo recompensado mi esfuerzo y mi trabajo.

Respecto al sello personal que imprimes en tu negocio. ¿Qué hay de Llanos en La Joya del Valle de Ricote? ¿Qué hay tuyo en los servicios que ofreces desde La Joya del Valle de Ricote?

Podría decir que todo o casi todo. La Joya es un reflejo de lo que me gusta: un entorno natural inigualable como es el Valle de Ricote, la paz y la tranquilidad que se respira, unos alojamientos decorados y cuidados al detalle, donde relajarte y disfrutar, todo ello mezclado con las comodidades y la tecnología que nos ofrece el siglo XXI. Yo siempre digo que la pensé con la idea de alojarme yo misma y lo que he puesto y sigo poniendo en La Joya, es lo que a mi me gusta de un establecimiento en el que yo me hospedaría en un viaje.

Ser empresaria es tomar decisiones. ¿Cuál ha sido la decisión más difícil que has tenido que tomar con La Joya del Valle de Ricote? ¿Qué consecuencias tuvo?

Realmente la decisión más difícil que he tomado no ha sido durante el tiempo que tengo La Joya, sino que fue justo antes, cuando renuncié al trabajo que tenía, para empezar este proyecto. Además, yo soy decoradora, siempre me había dedicado a mi profesión y nunca había trabajado en hosteleria, con lo que entré en un mundo nuevo. Esto supuso un riesgo que asumí desde el minuto uno, así como un gran cambio en mi vida, olvidándome de un buen salario fijo, un trabajo estable con un horario fijo, metiéndome en una hipoteca y unos gastos grandes para afrontar el proyecto que no sabía como iba a resultar, aunque yo siempre he creído en el.

Los negocios desde la pasión, en gran medida, se apoyan en las personas de confianza, en nuestra red profesional. ¿En quién te apoyaste para convertir tu pasión en un negocio? ¿y cómo lo hicieron?

Tengo la gran suerte de que mi gran apoyo, mi ojo derecho, mi brazo derecho y mi pierna derecha, es mi marido que también siente pasión por La Joya y se deja la piel ayudándome. Sin Él, este proyecto no existiría. También he tenido apoyo de nuestras familias y amigos que me han arropado y me siguen arropando, en todo momento de esta aventura.

Queremos saber un poco más de ti. Nos puedes sugerir un libro, una película o una serie, algo que haya marcado cómo es hoy La Joya del Valle de Ricote y que cuente un poco de la visión que hay detrás.

Más que un libro, una película o una serie concretamente, lo que me inspira es el mundo del arte y la arquitectura, especialmente de la antigüedad, civilizaciones como los Egipcios, los Griegos, el Imperio Romano. Me impresiona ver cómo crecieron, se desarrollaron y fueron tan importantes en la historia de la humanidad y dejaron esa semilla que hoy sigue perdurando. A pesar de las muchas luchas y guerras que vivieron, eran muy sensibles con el mundo que les rodeaba, creando espacios o ciudades repletas de grandes monumentos y obras de arte y donde todo giraba alrededor del universo, la naturaleza y su entorno.

Y como toda empresaria, siempre hay un objetivo que alcanzar. ¿Qué es lo próximo en La Joya del Valle de Ricote, ese tema que no puedes demorar más?

Creo que cada cosa tiene su momento y si algo no sale cuando queremos, es porque no tenía que ser. En mi cabeza hay un montón de ideas que dan vueltas alrededor de lo que es La Joya a día de hoy.

Tengo un proyecto, ya en marcha, que está mas relacionado con la agricultura que con el hospedaje: En la finca donde está ubicada La Joya, cultivamos naranjas y limones que vendemos para la gran distribución. Desde hace un par de años estoy recuperando especies de cítricos antiguos que debido a la nueva demanda de los mercados actuales, que exigen que la fruta no tenga pepita, o que se dé en la temporada que no le corresponda, o que se modifican genéticamente por lo que resulta un proceso artificial, estas han ido desapareciendo, como el limón Poncil o Cidra, la Limeta, la naranja Grano de Oro y también estoy testando variedades raras como la Mano de Buda, el Caviar Citrico, los Kumquat, etc., que se están empezando a comercializar a pequeña escala y a nivel gourmet para restaurantes de alta cocina. Si la naturaleza me acompaña y estas variedades crecen bien y se adaptan correctamente, mi objetivo, es crear una nueva línea de comercialización de estos cítricos abriendo un mercado nuevo. En La Joya, realizo una actividad para los clientes que están alojados, llamada Citrus Tour o Tour de los Cítricos, donde hago una pequeña visita guiada por la finca, explico las variedades que cultivamos, entre las que se encuentran todas estas, y el cliente puede degustar y hacer una pequeña recolección que se lleva a su casa. Esto suele ser una grata sorpresa para mucha gente que en su mayoría desconoce este mundo.

Otro de mis objetivos, es que además del hospedaje, quiero consolidar el tema de la realización de eventos en La Joya. Dada la magnifica climatología que hay en la Region de Murcia, a día de hoy, durante los meses de verano, puntualmente realizo eventos pequeños (para un máximo de 80 personas), personalizados hasta el mas mínimo detalle, y siempre al aire libre. Dispongo de un espacio entre los naranjos, muy romántico y acogedor que normalmente se utiliza como zona Chill Out para los clientes, pero que transformo completamente cuando se alquila para un evento. Me gustaría tenerlo acondicionado para poder dar eventos durante todo el año, y no solo en verano. Además, para complementar este espacio, quiero construir una zona con una piscina y una pequeña sala de meditación, donde también pueda ofrecer masajes o tratamientos a los clientes.

Si tuvieras que transmitir una enseñanza vital como empresaria a otras empresarias con sello personal, ¿qué les dirías? Algo que se ha grabado a fuego, ya sea por tu experiencia con clientes, la manera de darte a conocer, ¿Cuál dirías que es la clave para vivir de tu pasión?

Yo siempre digo que hay que arriesgar para ganar y que los cambios son buenos, o por lo menos no hay que tenerles miedo, ya que de todo se sale. Por ello, creo que es fundamental trabajar en lo que te gusta. En mi caso supuso ese cambio y ese riesgo y a día de hoy tengo la suerte de poder decir que me apasiona mi trabajo.

Vivir de tu pasión nos hace vivir una vida llena de experiencias ¿Quieres contarnos una anécdota?

En 7 años que llevo con La Joya, tengo muchísimas, y a veces he pensado hasta escribirlas, porque hay algunas muy graciosas. Tengo un grupo de clientes que son de Madrid y suelen venir como mínimo 2 veces al año. Ellos me han visitado tantas veces que puedo decir que ya no son amigos, sino familia. Una de sus visitas es siempre en verano y todos los años les organizo una cena y fiesta temática, donde nos disfrazamos, decoro todo en referencia al tema que haya elegido, preparo un menú de cena también acorde con la ocasión y hasta busco la música apropiada. Lo mejor es que les aviso de la temática con muy poco tiempo, para que improvisen los disfraces y nos les de tiempo a pedirlos por Internet. Así se hace mas divertido. Entre otras hemos celebrado fiestas hippie, morisca, hawaiana y hasta Oktoberfest. Realmente son noches de muchas, muchas risas y buenos recuerdos.