Mi negocio no es rentable: señales de alarma

Mi negocio no es rentable: señales de alarma

Señales de alarma pueden haber muchas en un negocio. En el post de hoy quiero destacar las que, para mí, son más importantes porque resultan críticas o decisivas cuando aparecen.

Las señales de alarma son como la fiebre antes de la gripe, esos síntomas que indican que tienes que introducir cambios o que tienes que evolucionar de la fase en la que estás. Implican dar un paso hacia adelante o hacia detrás, pero sobretodo implica actuar. Ante ellas, lo peor que puedes hacer es quedarte paralizada y no tomar decisiones.

A continuación, las 5 señales de alarma que indican que tu negocio no está siendo rentable.

1) “Mis ventas en realidad son pérdidas”

Esto sucede cuando cada vez que vendes te parece una faena. Casi es una mala noticia porque supone trabajo mal pagado. Apenas consigues margen de beneficios y cada vez que vendes no logras beneficios, sino perdificios (ventas que generan pérdidas).

Esto significa que tienes los precios mal puestos bien porque no has contemplado la realidad de tus gastos o porque estás dedicando más tiempo del que debes. La solución es que decidas si quieres seguir compitiendo en precio o prefieres hacer en diferenciación dando valor a aquello que distingue a tu producto o servicio. Y una vez lo tengas claro, revisa tus gastos para ajustar bien los precios y tus procesos para empezar a obtener ventas rentables.

2) “Mis clientes me caen mal”

Posiblemente estás trabajando con un cliente que no quiere pagar por tu producto, que no comparte tus valores, que no respeta el trabajo que tú haces, que es un explotador y quiere mucho a buen precio, que desea que estés siempre disponible. Tu problema es que no tienes un cliente bien definido.

Hay muchos perfiles de personas tóxicas que debemos evitar tanto en la vida personal como en nuestro negocio.

Imagina que tienes un centro de estética en el que trabajas una estética honesta, basada en resultados y te llega un cliente que te dice que quiere conseguir en 5 sesiones lo mismo que en 10. Si tú accedes a ello, al final, vas a acabar odiando a tu cliente porque vas a trabajar más cobrando menos, y además, a este cliente siempre le parecerá poco.

La solución es definir muy bien a tu cliente ideal, un cliente que esté dispuesto a pagar por lo que haces y que además, le encante trabajar contigo. Eso implica ser más selectiva y saber decir que no a tiempo, además de hacer un marketing que ahuyente a clientes tóxicos y atraiga a este otro.

3) “No tengo vida”

Le hecho mil horas al negocio y no me da la vida. No tengo tiempo para la familia, ni para vida social. Mis amigas me critican porque siempre estoy trabajando. Siento que me estoy perdiendo la vida y que se lo estoy dedicando todo al negocio.

La solución es que necesitas una colaboradora que te ayude. Quizá estás intentando hacerlo todo y no es posible. Incluso hacerlo te está llevando a descuidar aquello en lo que eres realmente buena. Revisa bien si necesitas contratar a alguien.

Otra opción es que necesites invertir en herramientas. Imagina que estás intentando ofrecer una atención al cliente en redes sociales o por email y lo que necesitas en un CRM o gestor de base de datos que te automatice ciertos procesos, o herramientas de planificación que te ayuden a mejorar tu gestión de la agenda diaria, etc.

4) “Me siento aislada”

Trabajo desde casa o en el taller, paso muchas horas sola y me gustaría poder hablar con gente que esté emprendiendo como yo bien en este sector o en otro. Necesito tomarme un café de vez en cuando con gente que tenga problemas parecidos a los míos y sentirme conectada.

La solución es buscar formas de networking. Puedes empezar online buscando grupos de facebook o en Linkedin y luego siempre tratar de desvirtualizar. Acudir a algún evento, intercambiar tarjetas y conversar. Salir a conocer mundo y que el mundo te conozca a ti porque los trabajos desde casa suelen invisibilizar un poco a las personas o hacer que acabemos hablando solo con clientes/proveedores, olvidando así esa parte más de compartir experiencias.

5) “Estoy entrando en fase de desánimo”

Una de los más graves y que aparece en el último momento. Esto ocurre cuando ya no te levantas ilusionada por las mañanas, tu trabajo ha dejado de ser un reto y se ha convertido en una pesadez, no tienes ganas de pensar nuevas ideas. Llevas muchos años dedicados al negocio pero no termina de despegar, no sabes lo que falla.

La solución es clara, necesitas una mentora, una persona que sepa más que tú, que haya dado más pasos que tú. No tiene que ser de tu mismo sector, tiene que ser una empresaria, alguien que haya pasado por donde tú y que te pueda ayudar a revisar lo que estás haciendo bien y lo que estás haciendo mal. Sus servicios suelen tener forma de consultorías o asesorías que pueden ir por horas o por programas formativos para ayudarte a repensar tu negocio y volver a enamorarte de él.

Estos problemas normalmente no son cosas que colgamos en las redes sociales o de los que una quiera posturear en Instagram ¿verdad?, pero es muy importante que estemos alerta y que sepamos identificarlos a tiempo.

Una señal de alarma identificada a tiempo puede ser la oportunidad para llegar a la siguiente fase en tu negocio y empezar a crecer.

​¿Tienes una ​HOBBY o una ​PASIÓN? ​

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Por qué definir tu mapa de públicos te puede llevar a una mina de oro

Por qué definir tu mapa de públicos te puede llevar a una mina de oro

Hay muchos mitos en torno a la idea de emprender, pero hay algunos que son generalizados, casi todos hemos pasado por ahí en algún momento.

Los errores que alguna vez todas hemos cometido

Hoy voy a comentar dos en relación a la búsqueda de clientes y las ventas.

1) Pensar que todo el mundo es tu cliente

No sé lo que es, quizá la desesperación por vender o la falta de experiencia, pero todas pasamos por esta fase. Queremos venderle a todo el mundo porque creemos que a todo el mundo le puede hacer falta lo que nosotras hacemos. Mec, error.

Pensar así es como querer matar moscas a cañonazos o intentar cazar mariposas con una red de un barco de pesca. Una locura por varios motivos.

Primero, por el gastazo que te va a suponer, ¿sabes lo que cuesta dirigirse a todo el mundo?

Mucho dinero y muchos recursos en general. Tienes que atener a gente a la que le preocupan cosas muy distintas y eso te va a llevar a tener que hacerte visible en muchas plataformas. ¿Tienes dinero para ello? A no ser que seas la Coca-Cola.. dudo que lo tengas. Estas son las empresas que se anuncian justo antes de las uvas en Nochevieja. Quieren entrar a todas las casas.

Segundo, porque vender a todo el mundo significa vender a ciegas. Si cualquiera puede ser tu cliente, sal de casa, ponte una venda y empieza a anunciarte. Qué más dá, si todos son tus clientes.

2) No conocer en detalle a tu cliente

Esta es quizá una herencia del marketing tradicional. Pensar que nuestro cliente es un estrato social. Mujeres de 20 a 30 años con poder adquisitivo medio-alto que viven en Comunidad Valenciana.

Léelo otra vez, es abstracto, impreciso y poco realista.

Piensa en alguien de tu mismo sexo y edad y que vive cerca de ti. ¿Eso os hace parecidas en algo? Vuestras preocupaciones no tienen nada que ver, las situaciones particulares por las que estáis pasando, no buscáis por la noche las mismas cosas en Google. ¿A que no?

Funcionar así solo hará que emplees un lenguaje generalista y poco atractivo. Ahuyentarás a tus pocos seguidores porque notarán que lo que dices no tiene nada que ver con ellos. Y lo peor de todo, acabarás siendo percibida como ruido. Serás alguien que molesta a personas que tienen claro que no necesitan lo que vendes.

Cómo sí tienes que hacerlo

Lo primero es pensar en la comunicación como algo quirúrgico, específico y que requiere precisión.

Eres como una cirujana de tus mensajes y lo que digas tiene que tener muy claro hacia quién va dirigido.

Visualízate con el bisturí. Precisa.

Cómo definir tu mapa de públicos

Parte de la idea de que un público es un grupo de individuos que se enfrenta a un problema o una necesidad, reconoce que existe y se organiza para hacer algo respecto a ese problema (Dewey).

Pero hay muchos tipos de público según el grado de involucración, su reconocimiento del problema.

Define el no público:
El no público es aquel que tiene un bajo reconocimiento del problema y un alto nivel de restricciones (no se lo puede permitir, le pilla lejos la tienda donde lo vendes, etc.).

Define el público latente:
El público latente es aquel que está informado pero no está decidido a actuar de momento. Son esos clientes que tú sabes que necesitas lo que haces pero en este momento no es su inversión prioritaria. Centrarte en ellos te haría invertir mucho tiempo y dinero.

Define el público activo:
Es el público que tiene un alto reconocimiento del problema o necesidad y un bajo nivel de restricciones. Lo que en relaciones públicas se llama un público activo. Es decir, un público que se organiza para discutir y hacer algo respecto al problema. Sabe que tiene un problema y está buscando soluciones. Tienes los oídos abiertos.

Deja ya de hacer marketing con los ojos vendados y comienza ya a definir tu mapa de públicos con el que crear conexión profunda, genuina y natural con ellos.

Una vez que sabes quiénes son, qué es lo que quieren exactamente y dónde encontrarlos, conseguirlos como clientes es fácil.

¿Te animas a crear el tuyo?

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Entrevistas Artesanas: Silvia Ibáñez y Bohemian Nature

Entrevistas Artesanas: Silvia Ibáñez y Bohemian Nature

A Silvia la conocimos por su iniciativa y espíritu crafter-inquieto, ella encontró a La Ruta y al ir conversando con ella a través de los formatos que nos ofrece internet nos pareció una historia interesante para ser contada aquí. Es la fundadora de Bohemian Nature.

Nos parece una mujer cuya pasión por lo que nos rodea invade toda su artesanía. La joyería no algo reservado a unos pocos, es para quienes saben apreciar lo que tienen entre manos, diseñado desde el corazón y con conciencia, para las personas y para el mundo. Porque no se trata sólo de un diseño bonito, se trata de construir un mundo valioso, ya lo veréis en la entrevista.

¿Cuál es la pasión que vuelcas en Bohemian Nature? ¿cómo la descubriste?

Siempre he sido la oveja bohemia de la familia, de pequeña me gustaba pintar, bailar, cantar…Tenía un juego, el “Diseño de moda”, y me encantaba…siempre pedía para Reyes ese tipo de juegos, y desde bien pequeña decía que quería diseñar. La pasión que vuelco es diseñar y fabricar con el corazón y poner el alma en cada pieza.

Desde que empezaste con Bohemian Nature hasta hoy ¿cómo ha sido esa evolución? Las pasiones, aquello que haríamos aunque fuéramos ricas, no suelen venir de un día para otro. Ahora con la perspectiva que te da el tiempo, ¿por qué crees que has creado Bohemian Nature? ¿de dónde viene esa pasión?

Ha evolucionado bastante, de hecho cuando empecé hacía complementos y accesorios de crochet porque no tenía formación para hacer joyería, y además lo hacía como hobbie. Y poco a poco, me daba cuenta de que aunque podiía desempeñar otros trabajos, no me llenaba ni me sentía realizada, y cuando me dedicaba a la artesanía, era como si no hubiese problemas ni mundo alrededor, era feliz, así que me empeñé a toda costa en encontrar una manera de poder hacer de este hobbie algo más serio. “Trabaja en lo que te gusta, y no trabajarás nunca” (Dicen…). Y suena super tópico, pero si me tocase la lotería y me hiciese rica, seguiría haciendo lo mismo, igual con menos presión de tener que vender, y desde una casa con vistas al mar, pero no dejaría de hacerlo.
Cómo fue la primera vez que imaginaste que esto podría ser un potencial negocio?

Fue algo gradual, empecé haciendo ganchillo, después estudié joyería y orfebrería, y en ese camino empezaban a surgir marcas de joyería comercial que se estaban posicionando muy bien, pero me fui dando cuenta de que no tenían esa cercanía con el cliente, en ellas no puedes hablar con el que te hace la joya, ni personalizar casi nada, muchas no son respetuosas con el medio ambiente, tienen unos precios desorbitados para lo que son, otras importan de china y ni si quiera son materiales buenos… y vi que todo eso que a mi me preocupaba, podría ser también importante para otras personas. Y aunque sabía que eran marcas que tienen un marketing super potente, que no puede tener un pequeño artesano, podía tener un nicho de mercado al que le preocupe el medio ambiente, que los trabajadores tengan un trato justo, que se haga con buenos materiales y a un precio razonable…

Para tí ¿qué es lo mejor de tener tu propio negocio? ¿Y lo peor?

Lo mejor es poder organizarme el tiempo, y hacer lo que me gusta y que le guste a los demás, hacer algo con todo tu amor y que la persona que lo recibe te diga “me encanta, es justo lo que quería” es una sensación…que no sabría describir con palabras.

Lo peor seguramente, a parte el tema de papeleos, burocracia, y pocas facilidades que tenemos las emprendedoras en este país…tener que luchar y defender a diario los porqués de lo “hecho a mano”, que no se valore el trabajo porque hay personas que compran piezas ya hechas, las montan,y dicen que es hecho a mano. Lógicamente eso se refleja en el precio, y por culpa de esto se está perdiendo el trabajo artesano de verdad.

El trabajo artesano entendido como aquel en el que ponemos nuestro sello personal en lo que hacemos, tiene un valor especial para las personas ¿Cuál es el cliente ideal que disfruta al máximo de Bohemian Nature?

En Bohemian Nature además de los materiales comunes en joyería trabajamos con ecoplata y oro con sello de comercio justo, por lo que el cliente ideal, es aquel que se preocupa por el medio ambiente y por las personas, que quiere ir a la moda pero con un toque diferencial y personal. Me siento muy identificada con el slowfashion y el concepto danés “Hygge” ,que significa que el secreto de la felicidad está en las pequeñas cosas, en el sentido de que no se necesitan mil joyas baratas que usarás 2 veces y se romperán, es mejor tener 3 especiales hechas para ti, y para toda la vida.

En todo este tiempo como empresaria ¿cuál ha sido el mejor momento? Lo que más satisfecha te ha hecho sentir. Quizás sea un logro en tu empresa, quizás un comentario de un cliente. Eso que te saca una sonrisa.

El mejor momento es cuando ves que las cosas empiezan a funcionar, y que lo que haces le llega a la gente. Hay mucho trabajo en una pequeña empresa, sobretodo cuando no cuentas con un súper respaldo económico y nos convertimos en fotógrafas, redactoras del blog, webmaster, publicistas y lo que haga falta oiga…Así que cuando empiezas a ver que todo en lo que te has dejado la piel y el alma empieza a funcionar, no tiene precio.

Y también, por ejemplo, todas las piezas las hago con cariño, pero cuando son alianzas de boda me hace especial ilusión, soy muy romántica y formar parte de uno de los momentos de la vida de dos enamorados me encanta, saber que lo has hecho con todo tu amor, y que parte de ese amor les va a acompañar siempre, que les han gustado y las llevarán el resto de su vida es una sensación preciosa…

Respecto al sello personal que imprimes en tu negocio. ¿Qué hay de Silvia en Bohemian Nature? ¿Qué hay tuyo en los servicios que ofreces desde Bohemian Nature?

Todo. Desde el nombre, el packaging, los diseños, los materiales, todo. A mi me encanta la naturaleza y aunque vivo en Aldaia (Valencia) los que me conocen saben que desde pequeña mi corazón está en Jávea, su luz, su mar, sus cabos, sus atardeceres…me inspira mucho, por eso intento usar materiales que sean en la medida de lo posible respetuosos con el medio ambiente; Tengo una pulsera cuyos beneficios van a la fundación “The Ocean Cleanup”, para la limpieza de los océanos. El packaging es de cartón kraft reciclable porque pienso que hay que generar el menor plástico posible.

Además algo que tenía claro desde el principio es que quería que las joyas que hago fuesen personalizables, porque yo tengo las manos y las muñecas pequeñas y me daba mucha rabia no poder encontrar anillos para mi,o brazaletes que me ajustasen, y esto es algo que SOLO se puede hacer si la joya es artesanal, no puedes ir a una marca comercial de las tantas que hay hoy en día y pedir que te hagan algo a ti, porque trabajan con moldes la mayoría y no hay ese contacto directo con el artesano…

Ser empresaria es tomar decisiones. ¿Cuál ha sido la decisión más difícil que has tenido que tomar con Bohemian Nature? ¿Qué consecuencias tuvo?

Creo que precisamente la decisión más difícil ha sido aceptar las consecuencias que tiene ser empresaria en este país, afrontar que moralmente es duro, que todas las decisiones van a recaer sobre ti, tanto si son buenas como malas, y económicamente también cuando no se tiene un gran respaldo económico detrás, es difícil renunciar a un sueldo y saber que habrá meses que tendrás que hacer malabares para encajar todo​…

Los negocios desde la pasión, en gran medida, se apoyan en las personas de confianza, en nuestra red profesional. ¿En quién te apoyaste para convertir tu pasión en un negocio? ¿y cómo lo hicieron?

En mi caso me he apoyado mucho en mi familia y mi pareja, he tenido mucha suerte. Porque siempre me han apoyado moralmente en todo y de ellos nunca he escuchado no lo hagas, siempre ha sido un “ánimo, tu puedes”. Además tanto mi padre que fue empresario, aunque ya está jubilado, como mi pareja que emprendió hace 14 años afortunadamente con éxito, ambos me aconsejan mucho cuando yo estoy obcecada en algo y no veo el camino. Profesionalmente haría una mención especial a mi colega de profesión y amiga Amparo (Ampi) que es emprendedora también y nos apoyamos mucho, compartimos ideas, y nos ayudamos mucho, porque al final en esto estás sola, y la mayoría de días son muy buenos, pero alguno hay que no y, para eso, ahí estamos.

También he tenido mucha suerte de contar además de con los puntos de venta en general, por ejemplo con Susana de Oh Maggie como primer punto de venta, porque al final tener solamente negocio online es difícil y ella desde el principio acogió la marca, y hemos hecho una sinergia muy chula.

Queremos saber un poco más de ti. Nos puedes sugerir un libro, una película o una serie, algo que haya marcado cómo es hoy Bohemian Nature y que cuente un poco de la visión que hay detrás.

Soy muy de series. Friends me encanta, he visto cada capítulo más de 20 veces y me sigo riendo igual o más que la primera vez… Como conocí a vuestra madre, The Big Bang Theory, Juego de tronos…y me gustan las que al final te hacen reflexionar, hace poco en el cierre de un capítulo escuché algo que me encantó:

Por suerte, aprendí algunas cosas a través de los años; Lo que vives hoy, no lo vivirás igual mañana, nunca es demasiado tarde para enmendar errores pasados; Que cuando las cosas miran hacia abajo,puedes mirar hacia arriba, y coger oportunidades que nunca imaginaste que tendrías…

También me inspira mucho la música, P!nk me encanta, tiene esa voz desgarrada y potente, y a la vez delicada, y ese mensaje de: eh, soy una tía, sí, y estoy aquí como un torbellino para arrasar y darle la vuelta al mundo.

Y un libro, ahora mismo me estoy leyendo “El poder del ahora” porque tiendo mucho a vivir en el mañana, y la vida es hoy!!

Y como toda empresaria, siempre hay un objetivo que alcanzar. ¿Qué es lo próximo en Bohemian Nature, ese tema que no puedes demorar más?

Pues no es que no pueda demorarlo, pero mi objetivo más próximo es trabajar en más puntos de venta. Jávea es uno que me hace mucha ilusión desde hace mucho tiempo pero no se acaba de dar, y quiero trabajar en eso. También en cambiar un poco el concepto de las tiendas de ropa, porque muchas son reacias a trabajar con marcas artesanas o con complementos y quiero trabajar en eso para que haya mayor apoyo y vean que funciona muy bien.

Si tuvieras que transmitir una enseñanza vital como empresaria a otras empresarias con sello personal, ¿qué les dirías? Algo que se ha grabado a fuego, ya sea por tu experiencia con clientes, la manera de darte a conocer, ¿Cuál dirías que es la clave para vivir de tu pasión?

Creo que cada cual ha de vivir esas experiencias buenas y no tan buenas porque son necesarias para poder aprender, pero les diría que cuando las vivan, si no son buenas, que no se desanimen,que cada error, es una oportunidad de mejorar, y es duro pero muy satisfactorio. Y sobretodo que trabajen desde el amor, en esto hay que dejarse la piel y es cansado y si no se hace desde el amor se quedarán en el camino. Así que, que encuentren algo que les apasione de verdad y a por ello, todo lo que se hace desde el amor, se siente y vuelve más grande!!

Vivir de tu pasión nos hace vivir una vida llena de experiencias ¿Quieres contarnos una anécdota?

Pues os contaré que uno de los juegos que pedí cuando era pequeña fue el “Diseña tus joyas”…no sé si fue una señal, pero así fue. Y que la primera vez que quise emprender fue hace 9 años, también con un negocio online de bisutería y por una serie de cosas no funcionó…lo que hace que para mí sea mucho más especial poder estar hoy aquí. El que la sigue la consigue 😉

Conoce más sobre Silvia y su pasión en Bohemian Nature.

Cómo elegir la red social que más te conviene

Cómo elegir la red social que más te conviene

Las redes sociales son un lugar perfecto para entrar en contacto con potenciales clientes. El problema es que hay muchas y estar en todas se hace imposible. Trabajar tus redes sociales requiere de tu capacidad creativa para crear contenidos y de tu habilidad de planificación para saber con anterioridad de qué vamos a hablar en ellas y evitar así la improvisación. Para saber cómo planificar tus contenidos en tus redes puedes visitar este post en el que hablamos de pautas para crear un calendario editorial.

Aunque creamos que las redes sociales son solo Facebook e Instagram porque son las que más trendy, las redes sociales son muchas y variadas. Aquí puedes ver un mapa de las redes sociales a nivel mundial clasificadas por temáticas.

Fuente: http://www.visualcapitalist.com/wp-content/uploads/2017/07/social-media-universe-map.html

Estar en una u otra no depende tanto de lo que nos guste a nosotras sino de una serie de factores que citamos a continuación:

1. Qué vendes

Vendes un producto físico o un un servicio profesional. Si vendes un producto físico te va a interesar estar más en redes donde prime la fotografía. Eso no significa que si vendes un servicio no puedas estar en redes sociales de imágenes porque puedes encontrar la manera de publicar contenidos que sean atractivos como una cita, un checklist o una imagen con una reflexión.

Por ejemplo, si eres abogado a lo mejor te interesa estar más en Linkedin y no tanto en Twitter donde el espacio está limitado a 140 caracteres. Quizá prefieras un lugar donde puedas escribir sin límites las novedades sobre fiscalidad y donde puedas poner un enlace para ampliar información a tu blog. O si tienes una tienda de fruta quizás no te interesa estar en Facebook pero sí en Instagram porque resulta que haces unos centros de fruta magníficos y las fotos lucirían monísimas en esta red donde puedes jugar mucho con los filtros.

2. A quién se lo vendes

Quién es tu cliente potencial. No es lo mismo que tu cliente sea una chica de 19 años que seguramente va a estar en instagram, que un hombre de 37 años que lo que tiene es una cuenta de twitter.

Para hacerte una idea es muy interesante que conozcas a algún prototipo de tu cliente ideal y averiguar qué tipos de redes usa, qué tiempo dedica al día, a qué horas suele conectarse. Hacer una pequeña prospección de personas similares a ese perfil que tú estás buscando. Incluso organizar alguna charla que pueda atraer a ese perfil y a cambio de un regalo o bonus final hacerle alguna encuesta rápida.

3. Qué habilidades de comunicación tienes

Imagina que tienes una voz estupenda y te explicas super bien. Quizás tu red social puede ser un canal de podcast en el que semanalmente subas contenido interesante sobre tu marca o formación que sabes que interesa a tu cliente ideal. O subes entrevistas con gente que puede interesar a tu cliente ideal.

O te encanta la fotografía y se te da muy bien retocar las fotos en photoshop y puedes convertir eso en una especie de sello de tu marca.

O imagínate que que tu habilidad es escribir y se te da muy bien hacer pequeñas redacciones que puedes subir a tu página de Facebook o en tu blog que te ayuda a vender tu marca o lo que tú haces.

O lo que te gusta es grabarte en vídeo porque eres una fan de los tutoriales y te encantaría grabar pequeños tips con truquitos que a tu cliente le interesan sobre un producto como el tuyo.

Intenta ahondar en aquellas habilidades que de manera innata tienes y que no te suponen un gran esfuerzo. Intenta recordar qué cosas destacan los demás de ti.

4. Qué tiempo dispones

Delimita el tiempo que le quieres dedicar a este tema. Si te pegas todo el día en las redes sociales, ¿quién hace la faena? Ecooo 🙂

Por eso mismo, porque las redes son un ladrón de tiempo, es muy importante ser disciplinada con el tiempo que dedicamos.

Saber qué horas le puedes dedicar a la semana te llevará a saber qué tiempo vas a dedicarle al mes. Imagina que puedes dedicarles 2 horas a la semana, ya serían 8 al mes. Ni más ni menos.

Tienes que ser capaz de en 8 horas diseñar todos los contenidos de un mes y programarlo en las redes sociales que hayas elegido.

Para empezar, yo te recomendaría empezar a trabajar en una o máximo dos redes sociales para evitar dispersiones y abandonos, ya que empezamos con mucha fuerza pero luego la tentación de abandonar es muy fuerte.

Y sobretodo, antes de lanzarte con tu marca, haz una pequeña investigación de la competencia. Buscar profesionales que hagan algo parecido a lo tuyo y observa cómo están planteado su estrategia de redes sociales:

  • en qué redes están
  • cuántas veces publican a la semana
  • qué tipo de contenido publican
  • a qué hora

Y sobretodo, descubre qué hueco no están cubriendo en cuanto a contenido. De esta manera podrás tener una presencia diferenciadora.

Normalmente los resultados en redes sociales se ven a partir del tercer mes. No vale de nada que a las dos semanas ya esperes resultados, ya que no te habrá dado tiempo a generar un impacto y sacar conclusiones.

Bueno, ¿tienes ya una ligera idea de por dónde empezar? Cuéntanos en los comentarios.

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Cómo empezar en mi negocio desde cero

Cómo empezar en mi negocio desde cero

Muchas emprendedoras nos preguntan cuáles son los primeros pasos a dar si tienen una pasión y desean convertirla en un negocio.

Antes de lanzarnos a la piscina, tenemos que ver si tiene agua. Y si hay piscina.

Por eso, antes de nada te recomendamos que compruebes si lo que tienes es una pasión con potencial de negocio o un hobby que solo deseas desarrollar. Conocer la diferencia puede ahorrarte muchos disgustos.

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En el mundo del emprendimiento nos han vendido la burra de que para emprender tenemos que buscar un local físico, tener una página web o hacer una gran inversión en materias primas.

Por nuestra experiencia, nada de eso es importante, al menos no es lo primero que debes pensar. Desconfía de las personas que te digan lo contrario.

Antes de emprender, hay que hacer una serie de reflexiones hacia adentro, tener ciertas cosas claras. Recuerda que pensar es gratis y no conlleva riesgos.

Además, nosotras apostamos por el emprendimiento slow. Hay gente que llega y quiere dar un pelotazo, y emprender no funciona así, al menos hoy en día. Puede haber casos aislados, pero por lo general montar un negocio es un camino a lento y a largo plazo.

Para nosotras y con nuestra experiencia, estos son los temas que deberías tener super claros antes de convertir tu pasión en tu negocio:

Cuál es el valor de lo que ofrezco.

No hablamos del valor de mercado, poner el precio será una decisión que deberás tomar más adelante. Te hablamos de el valor diferencial de lo que haces. Qué vienes a aportar nuevo al mercado. Esto es muy importante. Puedes poner un bar o puedes poner una tienda de comestibles, pero si no aportas algo nuevo, personal y diferenciador, estás en un serio aprieto.

Tu negocio debe nacer desde aquello que te hace diferente. Y no hablamos de una innovación radical, sino de un sello personal que has conseguido imprimir en lo que haces.

Piensa que los que nos atrapa de un negocio con sello personal es que cuenta una historia, que tienen un poquito de alma.

Quién es mi cliente ideal

Esto es mi mercado. Debes preguntarte si aquello que vas a ofrecer tiene un cliente potencial que está deseando comprarlo. Bien porque satisface un deseo o una necesidad que tiene presente en su día a día.

Tienes que ser capaz de visualizarlo para poder hablarle solo a él. Tu cliente no es todo el mundo, es una persona con un nombre, un estilo de vida y unas necesidades específicas. Averigua quién es y haz algunas entrevistas. Será información de máxima utilidad para ti y tu negocio.

Centrarte en un solo cliente te dará mayor agilidad y hacerlo con uno al que le gusta tu producto te dará mucha felicidad. Muchos negocios gastan los primeros años de su vida intentando convencer a clientes que no desean su producto. Tú puedes partir con esta ventaja.

Cuál es mi red profesional

Emprender puede parecer un terreno lleno de arenas movedizas y poco apetecible. Por eso debes pensar que no estás sola, hay mucha gente como tú, en la misma situación.

Emprender en soledad nunca es una buena idea, porque además es absurdo. Tenemos un montón de recursos y personas a nuestro alrededor en las que podemos apoyarnos al principio, para perder el miedo y superar el vértigo. Ese cuñado que nos presta la furgoneta, esa sobrina que nos configura el correo o esos cursos gratuitos donde aprendo las primeras lecciones de marketing.

Antes de lanzarte a emprender, ponte en relación con el mundo, cuéntale a otros tu idea y trata de crear poco a poco tu red. Porque todo tenemos una red profesional a nuestro alrededor, pero hay que activarla y ponerla a funcionar.

El otro día leí que emprender es una decisión muy importante, casi como tener un hijo. De hecho, son dos experiencias que se parecen más de lo que creemos. Nos llenan de ilusión, de noches sin dormir, y cambian radicalmente nuestra percepción del mundo. Tener un negocio nos cambia la vida.

BONUS:

Otra idea que te recomiendo tener clara antes de lanzarte a tener un negocio es: piensa por qué quieres montar ese negocio. Tiene que haber un motivo que te salga de dentro. No puede ser solo “ganar dinero”. Intenta verbalizar de qué modo quieres cambiar el mundo con este negocio.

Ese será un buen punto de partida si empiezas desde cero.

*Todos estos temas y muchos más se tratan en profundidad de una forma práctica y con ejercicios para aplicar en tu potencial negocio en el cuaderno ACTIVA TU PASIÓN que puedes adquirir en nuestra tienda online.

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