Necesito una colabora ¿por dónde empiezo?

Necesito una colabora ¿por dónde empiezo?

Hace poco hablábamos de ese momento crítico en toda empresa en la que la necesidad de incorporar a alguien a tu marca ya no puede esperar. Te daba algunos consejos para afrontarlo y ahora queríamos ampliar y abordar cuestiones más concretas.

Todo empieza con un ¿por qué?

Respondiendo al menos a un porqué, pero no está de más que usas la técnica de los 5 porqués, eso deja menos margen de error.
¿Por qué y para qué necesitas una colaboración?
Hazte esta pregunta y responde con todo el realismo de que seas capaz.
¿para mantener mi negocio en marcha, necesito liberarme de trabajo que no tiene que ver con mi pasión temas burocráticos, de contabilidad, de comunicación y publicidad, etc?
¿he delegado tareas del negocio y aún así no puedo atender a más cliente o ampliar mi negocio cómo me gustaría?
Lo del realismo es muy importante porque podemos ser muy optimistas, hemos hecho tantas cosas solas que no imaginábamos que vamos a poder con todo, todo el tiempo. O podemos ser muy miedosas y no querer abrir las puertas de nuestra empresa artesana a otras personas, como si nadie nos fuera a entender.

Define la situación

Haz una lista de al menos 5 razones, si son 10 mejor, por las que contratarás a alguien. Esto te servirá de guía para no perderte, y de recordatorio de que no puede esperar.
Piensa, y escribe, cómo va a mejorar tu negocio con esa nueva persona, cómo va a mejorar tu vida cuando mejore tu negocio, qué cosas nuevas podrás hacer, …

Si se trata de incorporar a alguien para que trabaje en tu pasión, defínela como hiciste con tu cliente ideal, con todo detalle, e imagínate trabajando con esa persona.
Si se trata de delegar tareas concretas, tener una empleada o de contratar los servicios profesionales haz una lista de actitudes y aptitudes y describe cómo te gustaría que fuera la relación con esa persona ¿tienes que verla a diario? ¿tiene que vivir en tu localidad para que os veais en persona?

Define bien esto, porque de lo contrario te perderás nada más empezar y puedes acabar buscando o contratando a alguien que en este momento no necesitas.

Ten un presupuesto

Pregunta a tus conocidos y busca información sobre los costes de tener empleados, los rangos de sueldos y los rangos de precios de los servicios que quieres contratar, así no te llevarás sorpresas cuando te presenten un presupuesto. Siempre hay profesionales que trabajan muy barato, bien porque están empezando y no les importa bien porque no saben llevar su negocio y no saben que pierden dinero con su trabajo. Pero esto puede provocar relaciones tóxicas o trabajos de poca calidad, evítalo.

Dónde buscar

Esto es como buscar a tu cliente ideal ¿recuerdas? tiene un perfil concreto, es una persona real. Así que piensa ¿dónde está esa personas ideal para mi negocio? y recuerda que no todo el mundo está en Facebook y que no todos los que tienen perfil lo usan para buscar trabajo ahí. Pregúntate ¿dónde está esa persona ideal buscando trabajo, colaboraciones, … en qué momento está receptiva a propuestas como la mía?

Tu red profesional. Tus clientes, tus proveedores, tus suscriptores, incluso tu familia y tus amigos pueden tener el contacto que necesitas, coméntales que estás buscando a alguien, qué clase de persona debería ser y para qué lo necesitas.
Otras redes. Plataformas especializadas, hay muchas redes especializadas para profesionales. En LinkedIn hay profesionales de todo tipo haciendo contactos, no siempre buscando trabajo, pero en general lo que se busca en esta red es un empleo o un proyecto duradero.
Plataformas como DESK, Twago o ENLACE están pensadas para profesionales liberales que trabajan por horas, sobretodo se trata de diseñadores y programadores.
El blog de la Ruta tenia mucho de esto al principio, cuando las asistentes a los talleres presenciales contaban su pasión y se comentaban entre ellas. Rebusca por aquí, en la categoría ‘Pasiones’ puede que encuentres lo que buscas.
Los grupos de Facebook, como el de la ruta, en los que profesionales de distintos sectores o del mismo se unen para compartir experiencias y perfeccionarse como profesionales.
Ya sabes, elige la que más te conviene.

Cómo buscar

Redacta el anuncio. Ya sea para redes o vía e-mail cuida el texto y ten presente tanto el perfil que buscas como las razones por las que lo buscas. Explica qué necesitas y a quien estás buscando, para que la persona con ese perfil se sienta atraída y responda pidiendo más detalles.

Ten preparada la respuesta. Haz una ficha técnica de la oferta en la que enumeras las tareas y responsabilidades que supone el trabajo, el precio o el sueldo que estás dispuesta a pagar, el horario, la flexibilidad. Y aprovecha para hablar sobre la forma de trabajar, etc
Prepara un pequeño cuestionario de no más de 7 preguntas que te ayuden a intuir si puede ser una persona interesante y que descarten relaciones tóxicas. Puedes preguntar por la disponibilidad, por los trabajos anteriores, pedir que cuenten porqué respondieron a la oferta

Selecciona. De las respuestas que recibas a ese primer filtro, elige los 3 o 4 perfiles que te parezcan más interesantes para hacerles una entrevista, no tiene que ser larga pero que te permita una conversación, como decíamos en el post anterior. Y de esa entrevista, selecciona. Dependiendo de lo que vayas a contratar puedes seleccionar a 2 que te den buenas sensaciones y darles un trabajo corto, con lo que podrás acabar de decidir.

Y, finalmente, recuerda dar una segunda oportunidad 🙂

Por ahora estas son nuestras recomendaciones. Seguiremos publicando sobre el tema, mientras tanto cuéntanos cuál ha sido tu experiencia o tus obstáculos concretos a la hora de crear equipo.

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​Guía para tener claro las razones para contratar, las aptitudes y actitudes que buscas y una ficha técnica GRATUITA para buscar a tu colaboradora ideal.

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Andy Kelly

Vivir de tu pasión es vivir diferente

Vivir de tu pasión es vivir diferente

Con frecuencia hablamos de vivir diferente por el hecho de vivir de tu pasión y, en ocasiones, tengo la sensación de no explicarme bien. Cuando veo en la tele gente que vive diferente siempre presentan personas viajando en una caravana o que no tienen una cuenta en el banco porque viven en una granja y hacen trueque. Sin duda estas persona viven diferente de la mayoría.

Pero nosotras nos referimos a un “vivir diferente”, diferente, a primera vista más sutil.

Teniendo un negocio difícilmente evitaremos tener una cuenta en el banco, de hecho, aunque nuestro negocio viva del trueque, para pagar nuestros impuestos y los servicios básicos (luz, agua, …) lo más seguro es que necesitemos una cuenta en el banco.

Cuando hablamos de vivir diferente nos referimos a ver la vida de otra manera, a nuestra manera. Y construir a partir de ahí. Hasta dónde te lleve es cosa tuya.

Si todos tus esfuerzos en tu negocio artesano van encaminados a conseguir un gran éxito que te permita retirarte a una vida de ocio, o que a un cliente dependa tanto de ti que acabe incluyéndote en su plantilla o estás haciendo esto mientras te sale algo mejor, más seguro y estable, estás orientando tu negocio a encajar en el sistema.

¿cuál es la pega del sistema? si te gusta no hay ninguno ¡adelante! siempre tendrás mi admiración, porque yo sería incapaz.

Mi problema con el sistema es que considera que el trabajo es una obligación y el ocio es el premio de consolación. En el trabajo te sacrificas y en tu ocio te diviertes y no se pueden mezclar, si lo mezclas no eres de fiar. O trabajas poco o eres una adicta al trabajo o no te sabes organizar o eres un flipada.

Vivir de otra manera empieza en tu cabeza.

Tus acciones cambian de verdad cuando cambia tu forma de pensar. La forma de pensar hacker es algo así como: me gano la vida con lo que hago como consecuencia de que lo que hago mola un montón, lo sé ofrecer para que la gente que lo necesita lo encuentre y esa gente está dispuesta a pagar por ello.

He oído muchas veces un discurso, algo llorica, que suena como “yo se hacer muchas cosas y en mi tiempo libre hago muchas cosas desinteresadamente y por eso me merezco un sueldo para ganarme la vida”. Hasta yo lo he dicho alguna vez, cuando estoy cansada y parece que esto no va ni cara al aire. Ese lamento es propio de alguien que quiere encajar en una vida predeterminada, no el de alguien que quiere construir su vida.
Porque, la verdad es que, ya te mereces ganarte la vida, simplemente porque eres una persona. Pero que ese “ganarte la vida” sea apasionante, divertido y esté lleno de significado ya es otro cantar. Eso sí que es una aventura, con su selva y todo.

Un negocio que nace de una pasión y aporta valor, es la forma más común de materializar esa libertad. Crear un espacio y un tiempo para tu creatividad y desarrollarte como persona y construir una vida que te hace feliz.

Cuando decimos que ocio y trabajo se mezclan es porque lo que haces, tu trabajo-pasión-negocio, te resulta tan interesante y divertido como cualquier otra actividad de ocio. Salir de fiesta, cocinar con tus hijos o ir a tu clase de baile, son actividades tan interesantes como probar un nuevo proveedor, revisar los comentarios de tus clientes o planificar el próximo trimestre.

Nunca llueve a gusto de todos

Claro que te tienes que ajustar a los horarios de otros y que te tienes que planificar y organizar para conseguir objetivos. La atención a tus clientes, las visitas al médico, las reuniones con proveedores o en el colegio de tus hijos se hacen en determinados horarios, pero nada de esto es una esclavitud o un castigo.

Y mucho menos en una flexible y creativa como la tuya, artesana-hacker ;P

También es cierto que toda esa libertad y pasión no te libra de hacer tareas que no te gustan (en mi caso llevar la contabilidad y los temas fiscales-legales no me gustan nada, y algunos temas tecnológicos también me molestan) eso es un rollo pero no te mortifiques.  Es un reto que vas a superar, esa tarea no va a poder contigo, mirate como el atleta que se propone superar su marca. Reserva un tiempo en tu agenda para esa tarea, un tiempo en el que sepas que no te van a molestar y en el que no te vas a poner excusas.

Analíza esas tareas, haz números y verás que muchas veces se pueden delegar ;P

 

Tener una vida a tu medida es tan personal como definir el éxito, cada uno tiene el suyo, tan personal como tu gusto a la hora de comer o vestirte. Cuéntanos tu versión de “vivir diferente”.

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¿Necesitas una colaboradora? Algunos tips para dar con ella

¿Necesitas una colaboradora? Algunos tips para dar con ella

Ser dueña de tu negocio es genial, a mi me encanta, a veces parece un infierno, pero es genial. Si has iniciado tu negocio en solitario o con la ayuda de gente muy cercana que tiene unos talentos muy parecidos a los tuyos ya te habrás dado cuenta de que no está de más tener ayuda.

A veces basta con contratar los servicios profesionales de otra artesana para aligerar el trabajo, una abogada que mantiene al día los detalles de tu tienda on-line o una asesora que te quita el dolor de cabeza del papeleo. Pero a veces no es suficiente, tienes que crear equipo, meter a alguien en tu cocina, taller, despacho o tienda para llevar a adelante el trabajo, tu pasión.

Vamos, una colaboradora en toda regla.

En busca de la colaboradora ideal.

Si has llegado a la conclusión de que alguien más va a tener que poner su pasión en tu negocio, hay algunas cosas que es importante que tengas en cuenta. ¿Recuerdas lo de “hacer mucho con poco”? lo mismo que cuando empezaste hacías pequeñas inversiones de dinero (y grades en trabajo e ilusión), esta nueva etapa es muy parecida.

Lo ideal sería probar rápido y barato. Empieza por un trabajo pequeño de poco tiempo y poca responsabilidad y, si es posible, que tu manejes muy bien, para que tenga pocas consecuencias negativas si sale mal o puedas reaccionar a tiempo.

Ten claro qué trabajo quieres delegar o compartir. Y para tener las cosas claras lo mejor es escribirlas, para que no se te olviden los detalles, así evitas meter la pata. Define el trabajo que vas a delegar, ¿es un proyecto o sólo una fase? haz una lista lo más detallada posible de las tareas que implica y añade comentarios sobre cómo lo haces tú, por qué lo haces así, anota si dejarás libertad o quieres que lo hagan igual que tú. Y ten esa lista a mano cuando se concrete el trabajo.

Deja claras las condiciones de la colaboración: la fecha de inicio y de fin, enumera las tareas y responsabilidades de cada una (las suyas y las TUYAS), eso evita malos entendidos y favorece la confianza porque las dos partes sabéis la ilusión que ponéis, cuánto compromiso requiere de las partes, la disponibilidad, … Así te será más fácil valorar los resultados.

A la hora de elegir a la persona, valora los talentos profesionales pero también el carácter y la conexión que podáis tener. Tienes que estar cómoda con su forma de hablar, de vestirse, etc. Sé que parece superficial pero no lo es, si se queda contigo va a formar parte de tu marca, estará en tu taller o cocinando mano a mano contigo, atenderá a algún proveedor, … va a representar a tu marca, va a hablar por tí. ¡Imagínatelo!

Tanto si conectas con tu posible colaborador en una reunión de profesionales como si responde a un anuncio que has puesto, durante la primera entrevista genera una conversación en la que os podáis conocer. Pregunta qué cosas le gustan más y menos, qué se le da mejor y peor, y cuéntale también tus talentos y qué aspectos quieres cubrir. No se trata de que te confieses con un extraño, pero mostrarte humana genera confianza. Así la otra persona te contará muchas más cosas y podrás sacar una primera impresión bastante acertada.
Aunque hables de trabajo tenéis que conectar 😉 porque vuestro trabajo es algo muy personal.

Da una segunda oportunidad. Salvo que la primera experiencia haya sido un fracaso total, prueba a repetir. Puede ser algo similar al primer trabajo o algo más específico, quizás detectaste que esa persona no era tan rápida como te imaginabas pero es mucho más meticulosa, o resultó ser muy resolutiva o sabía más de algunas áreas de tu trabajo de lo que pensabas y ese talento te podría salvar la vida en más de una ocasión en el futuro.

Una experiencia positiva no quiere decir que te tengas que casar, las relaciones se cultivan poco a poco. Y si hay más personas en tu agenda prueba, todas esas experiencias amplían tu agenda y tu red profesional, recuerda que cuanto más conectada estás más resiliente eres y más creativa 😉

Armando Castillejos

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En qué momento de tu negocio estás

En qué momento de tu negocio estás

Si algo tenemos en común todas las que hacemos esta Ruta (autoras, suscriptoras, participantes, lectoras anónimas, etc) es que hacemos cosas raras. Es decir, queremos crear un negocio y tomar las riendas de tu vida.

Sin embargo cada una está en un momento del proceso de tener un negocio interesante. En esta ruta para crear y mantener una empresa cada una diseña su mapa y avanza a su ritmo. Y eso nos ha hecho pensar en diferentes perfiles de artesana.

Desde que la Ruta Emprende Artesana está en marcha hemos organizado charlas y talleres con diferentes personas e instituciones y en diferentes momentos. Y con el blog, casi cada día, sumamos suscriptoras de diferentes lugares. Eso nos ha mostrado una gran variedad de “cómo y con qué recursos” hace frente una persona la idea de convertir su pasión en su negocio.

Siempre hemos querido crear alguna línea de investigación sobre este tema, y algún día llegará el momento de hacerlo.

Pero de momento, nos ha parecido interesante empezar a clasificarlos. Hemos detectado estos:

Cursillista. Se apunta a todos los cursos a su alcance, aunque no tiene claro casi nada. Tiene muchos frenos y poca concreción.

Paquita. Sabe hacer algo pero necesita profesionalizarse.

Crafter. Vive inmersa en su artesanía pero no consigue convertirla en una empresa real. Empieza a explotarse a sí misma. Aún no ha definido su modelo de negocio.

Emprendedora. Es como la Crafter pero dando algunos pasos, no siempre con los resultados esperados. Tiene una idea pero no sabe cómo llevarla a cabo. Ve el potencial de su pasión y sabe contarlo. Tiene un sueño de empresa futura.

Empresaria. Tiene una empresa que está mezclada con su pasión pero no está 100% a gusto con ella. Quiere dar un paso más, innovar con ella y que le ayude a tener una vida interesante. Que su pasión y su negocio sean igual de interesantes.

La Mujer Elegante. Ya tiene una empresa que le hace vivir una vida a su medida. Vuelca en ella toda su pasión.

¿qué te parece?

Cuando creamos el prototipo de taller “Convierte tu Pasión en tu Negocio” yo daba el perfil de “emprendedora” y he permanecido ahí mucho tiempo en esa “fase”. Ahora me identifico más con la Empresaria, aunque como justo ahora estoy revisando mi empresa, puede que vuelva a ser emprendedora o que me consolide como empresaria. Lo que sí tengo claro es que ser una mujer Elegante es mi objetivo y quiero conseguirlo en unos pocos años

Y tú ¿con qué perfil te identificas?

Nos encantaría saber en qué fase estás y a cuál te gustaría aspirar en este año.

JR Korpa

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Con la Pasión no basta, hay que pensar en el negocio

Con la Pasión no basta, hay que pensar en el negocio

“La pasión es una herramienta poderosa, pero no garantizará que los clientes amen tu producto”.

Cuando leí esta frase me sentí un poco mal, pero no pude evitar sentir que tenía toda la razón, yo misma lo he vivido. Aún así me cuesta decirlo, porque normalmente insisto (insistimos) mucho en lo importante que es trabajar desde tu pasión. Nosotras lo hacemos, trabajamos desde nuestra pasión. Estoy convencida de que trabajar desde la pasión es el primer ingrediente para un receta de vida feliz y libre. Pero no es el único ingrediente de un negocio de éxito, tu ya te has dado cuenta.

Si te encanta lo que haces pero nadie te paga por ello no puedes vivir sin preocupaciones. Alguien tiene que estar dispuesto a pagar lo que vale eso que sólo tú haces así, es decir, alguien debe amar tu producto/servicio tanto como tu.

Ese alguien es el cliente y ese “amor” se debe a que le resuelves un problema y te lo demuestra con el dinero que te paga.

Lo que hace que un negocio sea un éxito

Tu negocio solo puede existir si solucionas un problema a alguien por un precio justo. Por tanto debes encontrar a ese alguien, debes demostrarle que tú solucionas su problema y debes asegurarte de que esa solución tenga un precio que te permita tener la vida que te mereces.

Tu solucionas un problema. Tenlo claro y nombrarlo.

“Es fácil creer que el éxito es el producto de seguir una pasión y abrirse camino hacia la cima. Pero esta idea puede ser engañosa y te aleja del porqué de tu negocio: resolver un problema.”

Otro frase que me hizo reflexionar, porque como decía antes, tanto hablar de la pasión que inspira tu trabajo a veces se nos olvida que ese trabajo es para alguien, ese trabajo aporta un valor, por eso es tan satisfactorio par ti hacerlo, porque construyes más allá de ti.

Así que define bien cual es el problema que solucionas y dilo en voz alta hasta que te guste como suena, porque esa es la razón de ser de tu negocio.

Que el cliente ame tu saber hacer.

El cliente tiene que saber que tu puedes solucionar ese problema que le ronda o que con tu producto puede hacer realidad sus sueños o vivir su pasión. Conseguir todo esto sólo tiene un camino: habla a tu cliente de su problema, demuéstrale que le entiendes y habla el mismo idioma. Y dale la oportunidad de conocer tu trabajo, para que confíe en ti. Es decir, enamora.

Con nuestro cliente ideal debemos tener una relación de confianza, es la persona con la que compartimos nuestra pasión, la que se beneficia de nuestro trabajo. Cuidemos esa relación.

Que tu producto/servicio tenga un precio justo.

Este es un tema peliagudo ¿verdad? en general nuestra cultura tiene un problema con el dinero. Lo queremos, porque lo necesitamos, pero nos da vergüenza hablar de él y nos parece mal desearlo. Bueno, este tema da para mucho y ya dedicaremos un post más específico.

De lo que se trata ahora es de que tengas claro que: un precio muy bajo que permita a mucha gente comprar el producto pero que solo te da para cubrir gastos, o peor, que te haga perder dinero ¡no es un precio justo!

Hay maneras mejores de llegar a muchos clientes sin tener que regalar tu trabajo.

Si haces lo que te gusta y otras personas se benefician, tu también debes beneficiarte.

Si tienes que renunciar a pasar tiempo con la gente a la que quieres (porque tienes que trabajar más) o te privas de cosas que te gustan para llegar a fin de mes, acabarás resentida con tu pasión o con tus clientes y eso no es justo.

En el recurso de esta semana te damos una serie de consejos para poner precio a tus productos. ¡No te lo pierdas!

Rob Bye

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Trabajo con empresas como …

… como la de Andrés Payá . Una empresa de las de toda la vida, en apariencia, una más del sector mayoritario del pueblo (allí todos son experto en el tema).  Está tan metida en el sector, tan empapada de lo que se ha hecho siempre, “como se ha hecho siempre” que cuando habla con […]